2008-07-27

cerca del cielo

Te acercas muy despacio
cuan mariposa revoloteando
tan sigilosa como una gata
y con esa preciosa sonrisa
complaciente en tus labios
como tantas y tantas veces
dispuesta a jugar un rato,
y tus negros ojos siempre
de eterna niña traviesa
que se niega a crecer del todo
centellean como las estrellas
en las noches de verano;
con tu pelo me acaricias la piel
me rodeas con tus brazos
y mi cuerpo se estremece
es entonces cuando susurras
en mi oído cómplices palabras
tan ligeras como el viento,
entre mil besos mezcladas,
delicadas como los pétalos
de una orquídea silvestre
que me mecen...
que me acarician... que
me sobornan y me atrapan;
ya lo sé,
no soy más que un niño que
sonríe cautivo de tus encantos;
mi alma feliz víctima de tu juego
al fin se rinde:

Me siento tan cerca del cielo
como jamás un hombre pudo
alguna vez estar.



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