2009-01-01

tic tac, tic tac, tic tac...el reloj no se detiene...







tic tac, tic tac, tic tac...
No hace falta que me lo digas, lo sé,
sé porqué cojones ya no te pones
nunca al teléfono ni contestas a los amigos,
a familiares o compañeros.
tic tac, tic tac, tic tac... el reloj no se detiene...
No son tus enfermedades imaginarias,
ni las crónicas, no señor;
ni el consumo de alcohol o drogas, no,
no es problemas de excesos,
tampoco es como dices: la crisis de llegar
tan lejos en el tiempo, a un puto viejo.
tic tac, tic tac, tic tac...
Es tan solo que has leído tu futuro,
entre las hojas del té verde,
en los posos del café negro,
en las doradas arenas del desierto.
tic tac, tic tac, tic tac...
Ahora ya sabes el tiempo que te queda:
escasos momentos (como a todos)
tan efímeros que se te escapan
por entre los dedos...
tic tac, tic tac, tic tac... el reloj no se detiene...
Sabes que el fin de tus días está cerca; y, que
en la oscuridad de cada negra noche
te visita una vieja vestida también de negro
y te echa su fétido aliento en la nuca,
tan frío como el mármol blanco que cubre
las lápidas del cementerio.
tic tac, tic tac, tic tac...
Es entonces cuando te recorre un escalofrío
por todo el cuerpo... y se te eriza todo el vello.
tic tac, tic tac, tic tac...
Es solo eso hijoputa lo que te enferma.
¿Verdad? Eso es lo que mata de miedo.
tic tac, tic tac, tic tac...
tic tac, tic tac, tic tac...





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