2009-05-24

ROMANCE DEL PRISIONERO




Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Anónimo.






Estos elevados muros de piedra, de
alambres de espino y rejas de acero
que se levantan en rededor
me tienen prisionero;
cautivo soy del espacio y del tiempo
de la necesidad y del deseo,
cautivo del amor y de tus besos.
Van pasando los días
y tu allá, estás tan lejos... amor.
Juro que no hay cadenas mas pesadas
ni castigo tan duro como vivir en tu ausencia.





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