2009-07-25

En Kioto

En el viejo Kioto imperial sentado estoy
en los jardines del templo sagrado del Dragón Verde;
observo las pequeñas piedras blancas del camino
y el musgo de la corteza de los árboles milenarios
en silencio; dedico mi tiempo a la meditación
y rezo por recuperar la fe:
Una ola de paz inunda mi alma,
se sosiega mi espíritu antes turbado,
mi mente se vacía de toda necesidad;
por un instante fugaz encuentro las
respuestas que todo hombre busca.




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