2009-11-30

tigre negro




Camino muy despacio por
los solitarias sendas que recorren
los páramos en llamas de mi Castilla
del alma querida.
Verso a verso leo poemas de amor
escritos tiempo ha a orillas del Duero
y con ellos engaño a mis pensamientos.
Lo sé, sé que en mis entrañas se muere
la esperanza.
Y la vida de mis hijas,
esas que no tengo
las devora un tigre negro.

No me quedan lágrimas que derramar
solo se morir y dejar pasar el tiempo.
Limpio mi alma ajada orando al cielo,
y con el aire puro de las montañas
sano mi mente y mi cuerpo.


por la tortuosa senda
de la vida
pido perdón a Dios
y olvido todas esas locuras
que abrazo cuando bebo.



.

No hay comentarios: