2010-07-26

Dejar la piel en el asfalto



La vida es efímera.


Por mucho que has corrido,
al final del camino como lecho
solo te queda una puta cuenta.

¡Oh, si!

Ya puedes descansar allá,
donde aún crecen amapolas,
donde las espigas de avena
se tornan del color del oro
cuando algunos atardeceres
el sol inclemente las ilumina.





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