2011-01-22

Vanidad de vanidades, porque todo es vanidad.




“Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.”


 






¿Qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo
el sol?



¡Nada! 








Idios Kosmos

I

Este es mi diario oculto,
mi cuaderno secreto,
bitácora de mi viaje en el tiempo; 
aquí muestro el mundo,
el mundo tal y como lo veo;
con palabras escritas
con sangre de mis venas 
desgrano verso a verso 
toda mi vida, todo el universo. 


II

Este muro, es mi puto muro...Si, y es un espejo,
delante de el me desnudo y grito, me reflejo,
enseño al mundo todo lo que soy,
todo lo que tengo, lo que llevo muy adentro:

mis recuerdos, los olores perdidos,
la música, las canciones que oí de niño;
los amores y desamores...
miedos, placeres y dolores;
mis credos, las decepciones,
los tormentos... Y todas las pasiones 
que abrasan mi alma y queman mi piel
como el sol de agosto abrasa 
las espigas que mece el viento
y las convierte en puro oro
en los campos de Castilla cada verano.

III

En este muro hay todo eso y más,
mucho más, porque este muro es
el muro de mi ego, de mi vanidad.






Cosa vana es todo aquello que se tiene por valioso pero que en realidad desvía de lo que en verdad vale. Lo vano nos apega a una falsa imagen del hombre, medido por sus riquezas, fama y el poder mundano.

2011-01-17

Amanecer entre arrozales.



Esa mañana, el sol parecía que no que quería salir, pero poco a poco, muy despacito, como si no fuera con el la cosa, se fue haciéndose notar; sus rayos comenzaron a rompen la densa niebla y como por arte de magia convirtieron todo lo que tocaban en oro...  puede ver ese milagro de la luz, en esos momentos los árboles parecen surgir de la nada y cobran vida... ese era justo el momento en que los rayos victoriosos del sol atravesaron el denso manto de niebla que aún cubría los arrozales y que tan solo unos segundos antes mantenían todo entre sombras fantasmales, bajo el imperio azul del frío y las oscuras tinieblas.

Conduzco en silencio absoluto, disfruto toda la hermosura que ven mis ojos, de esos preciosos momentos en que los tonos cálidos desplazan el azul y al negro de la noche... cuando los amarillos de la luz, los sutiles naranjas, esos rojos intensos...¡Si! ¡Todos juntos formaban los dorados reflejos de un sagrado fuego que todo lo cubre de llamas que se reflejan en el espejo que son en esos momentos los arrozales; contengo la respiración y me digo para mis adentros:
¡Oh Dios! ¡Cuan  bello! ¡Que mágico momento!  Mientras, me emociono y me estremezco. ¡Si pudiera parar el tiempo!

 Entonces me pregunto si acaso todo eso que veo es tan solo un mundo virtual dentro de mi cerebro. ¿Tanta belleza puede ser solo una interpretación subjetiva de mis neuronas, de mi mente a las señales que recibe a través del nervio óptico? ¿Cuanto pone mi imaginación en ello? ¿Cuando lo recuerde será todo tan bello o como si fuere un Replicante Nexus... Todo se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia?  En todo caso me acuerdo de Calderón y todo me parece un sueño. Un sueño del que no quisiera despertar nunca.  Entonces recuerdo que llevo una cámara, detengo el coche a un lado del camino e intento atrapar el momento, coger la luz y dejarla dentro... pero no es tarea fácil.


No es lo mismo, ya lo sé, pero quizás esta foto de la parte superior pueda ayudarles a hacerse una idea de como esa mañana los rayos de luz venciendo a la noche y cuan rey Midas todo lo cubrieron de oro en las fértiles tierras del Punjab que encontramos cuando dejamos atrás Multán camino de Bahawalpur.

2011-01-16

99% Agua



La vida es líquida y deslizante,
como tus caricias,
como tu saliva,
como tu piel cuando mis dedos la recorren...

2011-01-04