2012-01-18

Aura amiga, mi amiga del alma.



Yo fui testigo de tus risas y
de tus lágrimas también,
del deseo de felicidad;
esa felicidad a veces esquiva,
felicidad que siempre
se escapaba por entre los jirones
de tu alma herida por el rayo
de la nube equivocada.
Pude ver las miles de lágrimas
deslizarse por tu mejillas
escribiendo con rimel negro
los versos de la esperanza.
Yo fui testigo de tu amor sin fin
y de tu amistad sincera, de tu entrega,
de lo que sufres por los tuyos.
Si, yo fui testigo de tu bondad
y de la calidez del inmenso corazón
que late bajo tu pecho de miel y rosas.

Por todo eso y mucho más te quiero decirte que no te olvidamos ni te olvidaremos nunca, que te echamos mucho de menos mi amiga del alma Aura Lisbeth Alvarado y oramos al cielo para que los vientos te sean propicios y puedas encontrar eso que andas buscando y que tanto te mereces.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias, los quiero mucho!.